Zócalo de la Ciudad de México, a 12 de julio del año 2010
Cayetano Cabrera Esteva
Miguel Ángel Pérez López
Miguel Ibarra Jiménez
Ricardo Pérez Flores
Rafael Muñiz Trejo
Natividad Dávila Martínez
Carolina Córtes Camarillo
PRESENTE
Muy querid@ Compañer@ huelguista de hambre del Sindicato Mexicano de Electricistas:
Saludamos y reconocemos los 9 meses de resistencia y lucha de los trabajadores y trabajadoras del Sindicato Mexicano de Electricistas, por la defensa de su trabajo, del Contrato Colectivo de Trabajo y de la pervivencia de Luz y Fuerza del Centro como empresa pública.
Ponderamos altísimamente su generosidad, combatividad y espíritu de lucha, pues han dado de su propia vida, energía y salud para alimentar formas no violentas de protesta, para que sean respetados los derechos más sagrados que pueden tener los hombres y mujeres: el derecho a un empleo con el cual vivir dignamente en compañía de una familia, lo que da contenido al Derecho a la Vida.
Entre los casi 300 días de lucha del SME, están contenidos sus 79 días de una huelga de hambre gremial nutrida con dosis personales de inmensa dignidad y notable decoro.
En todo el mundo, la defensa del Derecho a la Vida, al Trabajo, y a la Verdad, han demandado para los pueblos empobrecidos y sus organizaciones, largas marchas en diferentes etapas y una resistencia inclaudicable.
Los adversarios que se enfrentan siempre han pensado vencer y apabullar pronto y sin obstáculos. Su soberbia es ciega, y por eso es débil. Los resistentes de todo el mundo los han sorprendido y vencido con su integridad, paciencia, y con su espíritu indoblegable a prueba de todo.
En diferentes etapas, Mahatma Gandhi se puso 17 veces en huelga de hambre. Nelson Mandela venció una prisión de 27 años. Largas marchas que le dieron a la India su independencia y a Sudáfrica, una nueva vida contra el racismo. Ellos a través de su experiencia y en diferentes etapas, fueron aprendiendo cuándo movilizar sus propias fuerzas, cuándo mostrar otras, y cuándo y cómo mantenerse resistentes sin riesgo excesivo de la propia vida.
Las largas marchas buscan no sólo reivindicar sino construir algo totalmente nuevo. En ello se empeñan los resistentes, y en ello, hemos aprendido a contarlos a ustedes. Por su tesón, generosidad, lucidez y conciencia para la defensa propia y de la familia smeita, contamos agradecidamente con ustedes.
Su decisión consciente y valerosa ha logrado alcanzar muchos de los propósitos que los llevaron a entregar parte de sus vidas y a ponerse en riesgo inminente de perderla. Su templanza logró romper, junto con las movilizaciones de miles de mujeres y hombres electricistas, el cerco informativo que los dueños de los medios de comunicación, prensa escrita, radio y televisión tendieron en torno a la lucha del SME para silenciar el justo reclamo de echar abajo el inconstitucional decreto de extinción de LFC y el regreso a sus trabajo de miles de trabajadores electricistas despedidos injustificadamente.
La huelga de hambre que ustedes iniciaron en defensa de derechos humanos y laborales elementales encuentra fuertes ecos a nivel internacional y la lucha del SME se reconoce y se apoya en todo el mundo, gracias a su generosa entrega de salud y de vida, próxima a cumplir los 80 días.
El mismo fallo aberrante de la SCJN, junto con el reconocimiento del interés y la personalidad jurídica del SME para demandar la figura de patrón sustituto, resuelto en 88 días es resultado de la perseverante huelga de hambre que ustedes han encabezado.
Su decisión inquebrantable a la causa del SME y en defensa de derechos humanos reconocidos universalmente, pero pisoteados en México, es una antorcha que nutre el corazón y la convicción de millones de mexicanos que igualmente reclaman justicia y libertad. Precisamente porque sabemos de cerca del desgaste que les demanda esta resistencia, y sabedores del efecto corporal y físico que supone la suma de los días en abstinencia, es que se los queremos decir con toda conciencia: contamos y queremos seguir contando con ustedes.
Con todo el respeto que nos merece su persona y la solidez de sus 71 días en esta forma de lucha, y analizando la nueva etapa en que se encuentra el conflicto que enfrentan y los desafíos que supone no de inmediata resolución, queremos animarlos de la manera más atenta, y precisamente por el aprecio al Derecho a la Vida que los llevó a manifestarse de esta manera, a que abran un espacio de reflexión que les permita tomar la decisión, coherente con el valor que pregonan, de no arriesgar de modo irreversible su salud y suspender, por lo pronto, su participación en el campamento para no llegar a una situación peligrosa y altamente costosa para ustedes, para su familia y para el Movimiento, pues queremos seguir contándolos en esta Resistencia que tiene múltiples tareas y actividades diversas.
Fr. Raúl Vera López op
Obispo de la Diócesis de Saltillo
P. Carlos G. Rodríguez Rivera
Centro de Reflexión y Acción Laboral (CEREAL)
Frente del Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco (FPDT)
Lic. Cristina Auerbach Benavides
Organización Familia Pasta de Conchos
Lic. Edgar Cortés Morales
Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia
Ante el requerimiento de mayor apoyo de los estados a las universidades públicas y al desarrollo de la ciencia y la tecnología, hecho por el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, José Narro, frente y a nombre de más de mil instituciones hispanoamericanas en reciente reunión de Guadalajara, el senador Gustavo Madero respondió, de botepronto y como es costumbre, sin pensar mucho lo que se dice, que lo que la UNAM debe hacer –en lugar de pedir más dinero– es dar cuenta clara de los recursos de que dispone para la atención de las obligaciones que establece su Ley Orgánica, a saber: la docencia, la investigación y la creación y difusión de la cultura.
No está por demás recordar al señor Madero –o hacerle saber, por si lo ignora, lo que es muy posible–, que la UNAM es la universidad de habla hispana mejor calificada en el mundo; que independientemente de que su autonomía le da facultades para administrarse sin injerencias ajenas, ha optado siempre por hacer del conocimiento, no sólo de los órganos oficiales de control existentes, sino del público todo, el manejo de los recursos que recibe como subsidio del Estado y de los que obtiene en el desarrollo de sus funciones. Decirle también que aunque le parezca alto el monto que eroga la UNAM, es insuficiente para la atención de sus funciones sustantivas, las que debe limitar por esas limitaciones.Informarle también que es la institución nacional que hace la mayor cantidad de investigación, y de muy alta calidad; que no
maneja 50 por ciento de todos los recursos que se destinan a la investigación en el país, como él afirma, aunque sí produce más de 50 por ciento de los resultados que se logran en la nación; que ofrece el mayor número de programas de estudios superiores y doctora al mayor número de candidatos –a doctor, obviamente–; que tiene la más amplia gama de elementos y eventos para la difusión de la cultura y que, por cupo, no acepta a un número cada vez mayor de aspirantes, ya que la mayoría de quienes pueden cursar estudios superiores desearían hacerlo en la máxima casa de estudios, título que la UNAM se ha ganado a ley.
Que la UNAM, aunque la desconocen buena parte de los miembros del gobierno de la República, es altamente conocida y reconocida nacional e internacionalmente.
Que, por otra parte, el discurso del rector Narro no abogaba solamente por la institución que dirige –eso lo hace repetidamente en todos los foros adecuados–, sino exhortaba a todos los gobiernos –tratando seguramente de orientar a algunos que no están bien orientados– a atender uno de los aspectos vitales, de supervivencia de una nación en el mundo del conocimiento, que es la educación superior, la que, lamentablemente, ocupa un lugar de escasa prioridad en las agendas de los países, al menos, los latinoamericanos.
Pero, como incondicional corifeo del presidente Calderón, quien hace unos días declaró públicamente que su alma mater es la Escuela John F. Kennedy de la Universidad estadunidense de Harvard –lo que explica muchas cosas–, el senador no desperdició la ocasión para tratar de tundirle a la universidad que tienen atravesada.
En fin, que el señor Madero parece ser como los “Madero…s de San Juan”, que cuando por el PAN les dan un hueso, se les atora en el pescuezo.
¿Por qué no aprovecharán tantas oportunidades que tienen para guardar silencio?
Que, por otra parte, el discurso del rector Narro no abogaba solamente por la institución que dirige –eso lo hace repetidamente en todos los foros adecuados–, sino exhortaba a todos los gobiernos –tratando seguramente de orientar a algunos que no están bien orientados– a atender uno de los aspectos vitales, de supervivencia de una nación en el mundo del conocimiento, que es la educación superior, la que, lamentablemente, ocupa un lugar de escasa prioridad en las agendas de los países, al menos, los latinoamericanos.
Pero, como incondicional corifeo del presidente Calderón, quien hace unos días declaró públicamente que su alma mater es la Escuela John F. Kennedy de la Universidad estadunidense de Harvard –lo que explica muchas cosas–, el senador no desperdició la ocasión para tratar de tundirle a la universidad que tienen atravesada.
En fin, que el señor Madero parece ser como los “Madero…s de San Juan”, que cuando por el PAN les dan un hueso, se les atora en el pescuezo.
¿Por qué no aprovecharán tantas oportunidades que tienen para guardar silencio?
Fuente: La Jornada


