miércoles, 11 de septiembre de 2013

LA CNTE




Dicen que son "huevones", que solo quieren que les aumenten su bono y que en cuanto lo hagan ya los habrán "maiceado". También dicen que la educación de los niños les importa un comino y por eso están desquiciando la ciudad. No falta quien pide que "se los chinguen y que luego no estén chillando". He escuchado que los financian, pero no demuestran nada.

A diferencia de lo que se dice en los medios y que no se difunde: duermen en cartones y les cae la lluvia, con los recursos que tienen arman sus pequeñas cocinas comunitarias y aunque traen comida desde sus tierras ésta se acaba y entonces comienzan a depender de lo que almas generosas y solidarias les puedan proporcionar. Varias de esas casas de campaña están hechas de bolsas de basura, de las más grandes... y el agua y el frío se cuela. Algunos deben organizarse y juntar su dinero para regresar a sus lugares de origen para ir por mudas de ropa, para ver a la familia, para traer más víveres (los que puedan).

Esta es la realidad de los maestros de la CNTE y su lucha tiene una trascedencia enorme si tomamos en cuenta que la educación de calidad es el pilar de toda sociedad civilizada y difícilmente manipulable por el sistema.

Sé que las casualidades no existen, por ello me llamó bastante la atención platicar con una maestra de la Sierra de Guerrero y que me comentara de los "regalos" que les dieron en época electoral para coptar el voto presidencial. Para variar recordé una cafetera que entregó voluntariamente una maestra del Estado de México (para la 'Expo-fraude 2012') en donde, escribiendo con su puño y letra, testimoniaba que se las habían "regalado de parte de Peña Nieto".